¿QUERÉIS HACER UNA RUTA CERCA DE BARCELONA?

Si disfrutar una mañana de senderismo en un entorno con vistas espectaculares sobre el Pantano de Sau, sigue leyendo. Se trata de una ruta de unos 12 kilómetros de longitud y unas 4 horas de duración que parte del pueblo de Tavertet, pero vayamos por partes.

¿Cómo llegar a Tavertet?

Tavertet es una pequeña localidad de la provincia de Barcelona, con una población de poco más de 100 habitantes. Se encuentra situada a casi 2 horas en coche de la capital barcelonesa. Por lo que vimos, básicamente se trata de un pueblo de segundas residencias de gente de mucha pasta… Hay cada chalet para flipar!

La forma de acceso es curiosa, tienen una barrera a la entrada que corta la carretera e impide el acceso al pueblo a todo el que NO sea vecino.

Nos sorprendió y que no tenemos claro si es del todo legal. También cortan la carretera, pero luego nos dimos cuenta que no continúa más allá del pueblo, imaginaos dónde esté situado!

El pueblo tiene dos aparcamientos, uno a la entrada y otro al final y, por supuesto, a los «pixapins» se les cobra el módico precio de 2 euros al día.

Pixapins significa literalmente «mea pinos» en catalán. Hace referencia, de manera un poco despectiva, a todos los domingueros de la capital que inundan las zonas rurales en busca de naturaleza y buen yantar. Sí, somos pixapins, qué le vamos a hacer… 😉

El ticket del parking lo cobra un señor que no tiene ninguna prisa, por lo que de momento se forman colas de 15 o 20 coches para entrar, lo que nos pareció alucinante…

Si quieres evitarlo te recomendamos dejar el coche en un camino que sale a la izquierda, unos 200 metros antes de llegar al pueblo. Es un camino de acceso público donde es fácil encontrar un hueco para dejar aparcado el coche sin problema. 

Como ya imaginaréis es prácticamente imposible llegar aquí sin tener vehículo particular, si no tenéis siempre podéis plantearos alquilar uno para realizar esta visita!

Ruta Tavertet – Mirador de Vilanova de Sau – Pantano de Sau- Tavertet.

La ruta es circular con inicio y fin en la localidad de Tavertet, pasando por el Mirador de Vilanova de Sau y el pantano de Sau, en la zona del Club Náutico.

Se trata de una ruta que tiene dos tramos, una primera parte muy sencilla, que une el municipio de Tavertet con el Mirador de Vilanova de Sau y una segunda de mayor exigencia física que baja desde este mirador al pantano de Sau para volver de nuevo a Tavertet.

Ruta Tavertet – Mirador de Vilanova de Sau

La ruta hasta el Mirador de Vilanova de Sau discurre por el «camino del Castell» un camino muy amplio y prácticamente llano. Parte del parking que hay al final del pueblo, junto al área de Autocaravanas y Campers.

Es un sendero muy sencillo, pero a la vez muy frecuentado por gente del pueblo y los alrededores al ofrecer un paseo muy agradable. De tanto en tanto, el camino da vistas al pantano de Sau, situado a los pies del monte, a una cota 400 metros inferior a nuestra posición, por lo que os podéis imaginar la impresionante caída. Desde estos puntos podéis aprovechar para hacer unas fotos bastante espectaculares!

A 1,5 kilómetros, el camino se bifurca para recorrer el borde de este altiplano en una ruta circular de poco más de un kilómetro de longitud. Al inicio de este recorrido circular se encuentra el Mirador de Vilanova de Sau, otro punto para disfrutar de las increíbles vistas.

Además en la bifurcación anterior se localiza «La Cantina de Virupa», un bar en mitad del campo. Sin duda el bar más tranquilo donde hayáis estado nunca. Sencillamente una caravana reconvertida en bar con algunas mesitas situadas en un pequeño prado donde podrás disfrutar de una cerveza en plena naturaleza.

Es aquí, junto a La Cantina de Virupa, donde podemos aumentar un poco la emoción de la ruta si tomamos el sendero que desciende hacia el pantano de Sau. Aquí empieza la segunda parte de nuestra ruta.

Mirador de Vilanova de Sau – Pantano de Sau

Unos 50 metros antes de llegar a La Cantina de Virupa, por el «camino del Castell» sale a mano izquierda un estrecho sendero marcado en una señal vertical como dirección «Pantà de Sau».

Nada más entrar al sendero nos damos cuenta de que esto ya es otra cosa muy diferente a la ruta que traíamos. En pocos metros el camino se estrecha hasta caber una única persona, se empina descendiendo con mucha pendiente por un bosque entre encinas y robles.

A los cinco minutos nos encontramos una sorpresa bastante inesperada e inquietante… Un antiguo Citroën 2CV -de los que tenían caja de chapa en modo furgoneta- yace despeñado a mitad de ladera. El sendero para tan cerca que hasta puedes tocarlo y explorar un poco los restos que aún queda de este desafortunado accidente. Esperamos que no fuera nadie dentro porque viendo el estado en que se encuentra es difícil que pudiera salir nadie vivo de ahí. Por el modelo del coche y el estado podría llevar allí más de 40 años.

El camino continúa descendiendo la ladera durante casi una hora para acabar llegando a la zona cercana al pantano, donde existen varios cruces de caminos. Aquí es importante prestar atención a la señalización y continuar siempre en dirección «Pantà de Sau».

Unos 15 minutos después acabamos llegando al parking del pantano de Sau, una zona de barbacoas que se encuentra junto al Club Náutico. Un lugar habitual de domingueros y pescadores.

Una vez en el pantano, aprovechamos para comer y descansar un poco bajo el sol otoñal antes de emprender el camino de vuelta a Tavertet.

Pantano de Sau- Tavertet

Tras reponer fuerzas regresamos por donde habíamos venido hasta llegar al cruce de caminos, situado a un cuarto de hora del parking. En este cruce de caminos hay dos posibilidades:

Volver por dónde habíamos venido o regresar a Tavertet por una ruta más corta pero aún más empinada que la anterior -y ahora cuesta arriba- ;).

Como no nos gusta hacer rutas lineales si existe la posibilidad de que sean circulares, nos decidimos por la segunda opción, y tomamos el sendero más vertical de vuelta al pueblo.

Para volver por este camino, hay que tomar la ruta a Tavertet marcada con menor tiempo estimado (1:30 hora) en la señal que hay en el cruce de caminos.

El sendero comienza plano, pero la alegría se acaba pronto, porque en menos de 2 kilómetros hay que ascender más 300 metros de desnivel.

Por muchos tramos que son realmente verticales el sendero asciende a base de piedras que sirven de escalones. En otras zonas el camino está muy deteriorado y acabas subiendo por mitad de un surco excavado por el arrastre del agua de las lluvias.

La pendiente se mantiene bastante constante y, sólo hay un par de descansillos al pasar por la base de unas paredes verticales de roca de unos 100 metros de altura.

Las vistas desde aquí son increíbles, por lo que es un buen lugar para parar a tomar aire y un traguito de agua, si es que aún os queda… Porque a nosotros ya se nos había acabado un buen rato antes… 🙂

En cualquier caso, tampoco es cuestión de estar mucho tiempo porque hay restos de desprendimientos y no debe ser muy agradable que te pille allí cuando le dé por caerse un trozo de pared.

Una vez aquí ya hemos hecho lo difícil, sólo nos quedan unos 15 minutos para coronar, pero se hacen muuuuy largos… La pendiente de esta última zona es superior al 25%, así que hay que buscar las últimas fuerzas que nos queden para acabar 🙂

El sendero desemboca directamente al parking de Tavertet, el que está en el interior del pueblo junto al aparcamiento de autocaravanas.

Por cierto, a 100 metros del parking calle arriba encontramos el mirador de Tavertet, otro lugar con unas vistas privilegiadas que no os podéis perder. A estas alturas seguro que estáis ya un poco hartos de andar pero os aseguramos que una vez allí merece la pena el último esfuerzo.

Tras descansar disfrutando de este último mirador sólo nos queda volver al coche, que está aún a un kilómetro de distancia, aunque eso sí, cuesta abajo y por asfalto 😉

EL MORRO DE L’ABELLA

Unos 3 kilómetros antes de llegar a Tavertet encontramos el mirador del Morro de l’Abella, el más espectacular. Se trata de una roca con una caída vertical de 200 metros a cuyos pies se encuentra el pantano de Sau. Sin duda una panorámica espectacular en un entorno único.

Hay un parking junto a la carretera BV-5207, desde donde se puede acceder a pie al mirador en poco más de 15 minutos por un sendero de unos 700 metros de longitud que no tiene dificultad.

Actualmente el aforo está muy limitado y la estancia máxima es de una hora. El día que fuimos había cola de unas 50 personas para acceder al sendero!

Vimos que han montado una caseta a la entrada donde te cobran 2€ por persona para acceder, un precio módico pero no por ello abusivo, puesto que te cobran por nada. Así que nos fuimos cuando vimos el panorama.

La excusa de ser una medida de control de aforo no cuela porque esto se puede hacer mediante un sistema de reservas sin necesidad de cobrar. Nuestra conclusión es clara, hay que pagar hasta por dar un paseo por el campo!

En cualquier caso, no lo sabemos con certeza pero, como pasa en otros lugares parecidos, es muy probable que entre semana no haya que pagar. Tendremos que averiguar si es así realmente. Y con el Morro de l’Abella termina nuestra excursión por la zona de Tavertet y el pantano de Sau.

Si os ha gustado no os perdáis las rutas cercanas por el Montseny o Montserrat.

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