CÓMO VER SANTANDER EN UN FIN DE SEMANA

Santander, con poco más de 170.000 habitantes se erige como capital de Cantabria, la región más al Norte de la Península. Acompáñanos en esta visita por los mejores bares y lugares de esta ciudad. Si quieres descubrir la mejor manera de ver Santander en un fin de semana este es tu post!

Una visita a esta ciudad, disfrutando de un recorrido por la tranquilidad de sus calles y la amabilidad de sus gentes, te proporcionará una visión única de esta ciudad norteña que curiosamente goza de ser una de las ciudades más seguras de España, con una tasa de delitos muy inferior a la media nacional.

Para comenzar, os mostramos nuestro gasto aproximado de un fin de semana largo comiendo y bebiendo sin parar en los bares de Santander.

1.- Los precios indicados corresponden al total gastado por persona durante tres días (3 noches).
2.- El presupuesto de coche, incluye gasolina y peajes desde Barcelona, teniendo en cuenta 2 pasajeros.
3.- El precio de 3.50€ es lo que cuesta de media «una Tirada», como llamamos a Cerveza + Tapa

Mucho se ha escrito sobre esta ciudad, sobre su historia, sobre su arquitectura, sus parques y monumentos, sobre el desarrollo de su burguesía basada en el comercio con América y sobre las múltiples muestras de esta pasado de esplendor que salpican la ciudad. Sin embargo, como bien sabéis, nos gusta combinar la cultura con el buen yantar por eso, tal y como llegamos nos vamos directos a picar algo por los mejores bares de Santander. No te los pierdas en nuestro post por Santander de bares.

QUÉ VER EN SANTANDER

El pasaje de Peña

Desde la estación de ferrocarril se accede al centro atravesando un túnel conocido como Pasaje de Peña, llamado así en honor al ministro de Obras Públicas franquista Alfonso Peña.

A comienzo de la dictadura, el señor Peña ordenó finalizar las obras de aquel túnel que ya se habían iniciado en 1936, bajo el mandato del alcalde Ernesto Castillo Bordenabe, conocido popularmente como «El Piqueta». Este túnel pasaba bajo la calle Alta para conectar el centro de la ciudad con las estaciones y la zona portuaria.

El estallido de la Guerra Civil, supuso entonces la paralización de las obras que estaban siendo desarrolladas por cuadrillas de obreros voluntarios. Una vez acabado el conflicto armado, el túnel fue finalmente terminado en 1943 durante el Régimen franquista. Como curiosidad todo el material extraído de las excavaciones fue utilizado para el relleno del muelle de Maliaño, actual parada de ferrys de la ciudad.

Al atravesar el túnel entramos directamente al centro de Santander desembocando pocos metros al oeste de la Plaza del Ayuntamiento. Una plaza amplia y abierta que alberga el consistorio municipal y un parking subterráneo, buen lugar para dejar el vehículo si no nos importa pagar una buena derrama a la salida 🙂

El casco viejo de Santander

Una vez nos instalemos en la ciudad, os recomendamos pasar una mañana o una tarde descubriendo la zona centro, perdiéndoos entre sus calles y plazas mientras disfrutáis de la fresca brisa cantábrica. Y ya que andamos por esta zona, podemos hacer un alto en el camino para tomar un café o un pincho en la famosa cafetería «Botánico», buena atención en un local amplio y limpio para descansar un rato las piernas.

El resto del día puede dedicarse a visitar varios puntos claves que tenéis que ver en Santander. Entre ellos destacan el Mercado Municipal del Este y La Plaza Porticada, una plaza neoclásica de 1950.

Tampoco podéis olvidar la iglesia del Sagrado Corazón o la Catedral de Santander, todos ellos conjuntos históricos y artísticos dignos de ser disfrutados.

El paseo marítimo de Santander

Otra buena ruta para ver Santander y su bahía consiste en recorrer el Paseo Marítimo desde El Centro Botín hasta la Playa del Sardinero. Un paseo largo que debe tomarse con calma porque puede ocupar prácticamente todo el día.

El Centro Botín es un edificio vanguardista diseñado por el arquitecto Renzo Piano que fue inaugurado el verano de 2017. Actualmente acoge exposiciones de arte y un restaurante en su interior.

La construcción fue promovida por la Fundación Botín, creada por la familia del mismo nombre, que preside el Banco Santander desde 1904, el banco más grande de España y el decimosexto a nivel mundial. La verdad es que la vista del edificio con la Bahía de Santander de fondo es una foto realmente espectacular.

Pocos metros más adelante encontramos la Grúa de Piedra, todo un símbolo del pasado mercantil del Puerto de Santander y unos metros más allá se sitúa el Palacete del Embarcadero, un espacio de exposiciones a escasos metros del mar.

Las pedreñeras del paseo marítimo. Otra forma de ver Santander

Desde este mismo punto parte un servicio de embarcaciones llamadas «pedreñeras» que en verano hacen «panoramics» cruzando toda la bahía hasta la playa del Sardinero y Matareñas. El viaje de ida y vuelta sale por unos 5€ en su versión más económica. Una buena actividad LOW COST muy frecuentada por los turistas que permite ver Santander desde una perspectiva única y maravillosa!

Más adelante encontramos el Puerto Chico, donde tiene su sede la Real Federación Española de Vela. Junto a ella, cruzando la calle, se sitúa el Palacio de Festivales de Cantabria. A pocos metros encontramos también el Museo Marítimo del Cantábrico y el Instituto Español de Oceanografía. Y si continuamos llegaremos a la Playa de los Peligros y la Playa de la Magdalena, dos preciosas y limpias playas, situadas al pie de una pequeña colina, que nadie imaginaría encontrar en una ciudad del tamaño de Santander.

Península de la Magdalena

Al terminar la playa de la Magdalena encontramos una pequeña península de visita obligada si queréis ver Santander como es debido. Además merece mención a parte porque esconde al viajero varias sorpresas bastante curiosas.

La primera de ellas es el Minizoo y Parque Marino gratuitos con leones marinos y pingüinos! Sí, has leído bien, PINGÜINOS! Lo cual es bastante curioso para estas latitudes…

La segunda sorpresa es el Muelle de la Carabelas, un museo abierto y gratuito que muestra réplicas de tres embarcaciones en referencia a la Pinta, la Niña y la Santa María, las tres carabelas utilizadas por Cristóbal Colón en el descubrimiento de América. Desde este punto podemos disfrutar también de unas vistas del Cantábrico realmente espectaculares. Lo que se intensifica si algún temporal despierta la furia de este mar ya de por sí habitualmente embravecido.

Y por si fuera poco, nos hemos dejado la sorpresa más espectacular para el final. 🙂

El Palacio de la Magdalena

En la cima de la colina se levanta el Palacio de la Magdalena, una construcción de principios del siglo XX promovida por el Ayuntamiento de Santander para ser regalada a los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia como residencia de verano, teniendo en cuenta la larga tradición la Familia Real de veranear en la provincia de Santander.

El palacio fue residencia estival de la Familia Real entre 1913 y 1930. Posteriormente recibió distintos usos hasta que en 1941 fue adquirido por Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII y padre del emérito rey Juan Carlos. Don Juan lo mantuvo hasta 1977, año en que le fue adquirido por el Ayuntamiento para convertirlo en un recinto público.

Actualmente el palacio es un lugar de exposiciones y celebración de eventos y puedes visitarlo, eso sí con entrada. Además el Ayuntamiento alquila sus enormes salones para la celebración de congresos, reuniones e incluso bodas civiles! Por lo que si te interesa casarte en el Palacio de la Magdalena tan solo tienes que reservar pagando la tasa correspondiente al Ayuntamiento. A día de hoy ronda los 250€.

Una vez acabada la visita a la Península de la Magdalena podemos seguir avanzando para llegar a la Playa el Sardinero, seguramente la más famosa, conocida y emblemática de la ciudad.

Desde la Playa de El Sardinero al Faro de Cabo Mayor

El Sardinero es una playa amplia y abierta de arena fina que nos recuerda un poco a la playa de La Concha en San Sebastián. Sinceramente es difícil encontrar ciudades grandes con unas playas de la calidad de Santander, es una suerte y una envidia ver cómo los santanderinos miman sus playas para tenerlas siempre en perfecto estado! Nuestros dieses a los vecinos de esta ciudad! 🙂

En esta zona encontramos también el Gran Casino Sardinero y el estadio del Racing de Santander que, como no podía ser de otra manera, también recibe el nombre de  «El Sardinero».

Llegados a este punto hemos andado varios kilómetros, estamos cansados y tenemos hambre. Así que decidimos coger el primer autobús que recorriera la Avenida de la Reina Victoria en sentido contrario. El objetivo era deshacer todo el camino andado y acabar de nuevo en el centro de la ciudad en cuestión de 15 minutos.

Sin embargo, si tienes suficiente tiempo y quieres ver Santander al completo, te recomendamos recorrer el paseo que bordea la costa uniendo el Sardinero con la Playa de Matareñas, un caminito de piedras muy bonito y tranquilo que acaba en el Faro de Cabo Mayor.

Por cierto, junto al faro encontrarás un bar donde los santanderinos se reúnen los findes, para tomar una cerveza y un plato de rabas con unas maravillosas vistas al acantilado.

Con esta ruta ponemos punto y final a nuestra visita por esta maravillosa ciudad que nos ha sorprendido por su belleza y sus bares! Os dejamos aquí unas recomendaciones para comer muy bien y barato en Santander.

El conjunto de su provincia tampoco se queda atrás, lo que nos ha hecho entender por qué los cántabros están tan enamorados de su tierra y se convierten allá por donde pasan en abanderados de su Cantabria Infinita. No te pierdas el resto de nuestra ruta por tierras cántabras en nuestros posts:

CÓMO LLEGAR Y MOVERTE FÁCIL PARA VER SANTANDER

Santander es la ciudad mejor comunicada de la región cántabra, de hecho se puede acceder por tierra, mar y aire, literalmente 🙂

El tren es una buena opción, rápida y cómoda. También existen vuelos baratos durante gran parte del año desde otras ciudades españolas y europeas, por lo que acudir en avión es otra elección común entre los viajeros.

Además, también tiene buenas conexiones por carretera tanto con el tercio norte como hacia el sur peninsular. Por eso el coche es otra manera habitual de llegar a esta ciudad.

Aparcar en Santander

Como ya sabéis, Santander es una ciudad mediana a la que se puede acceder andando a casi cualquier parte en cuestión de 30-40 minutos. Si a esto le sumamos que el aparcamiento brilla por su ausencia, a los que acudís en coche os recomendamos aprovechar los aparcamientos gratuitos que hay al final de calle Carlos Haya, en su intersección con Marqués de la Hermida. Se trata de una gran explanada justo detrás de Capitanía Marítima de Santander donde suele ser relativamente sencillo encontrar un hueco para dejar el coche.

Esta zona, a pesar de estar a la entrada de la zona portuaria y ligeramente aislada de la zona residencial, está siempre repleta de vehículos y no desprende sensación de inseguridad, por lo que nosotros dejamos allí el coche dos días sin ningún problema.

Además esta zona de aparcamiento se encuentra a unos 20 minutos a pie del centro de la ciudad y a 5 minutos del barrio pesquero, por lo que no está nada mal ubicada.

Nuestra recomendación es dejar el coche por esa zona o alguna otra de los alrededores y acceder al centro a pie, con lo que ganaréis en comodidad y evitaréis problemas de aparcamiento.

Realmente la ciudad tiene un buen sistema de autobuses públicos que, por un euro te llevan rápidamente de un punto a otro de la ciudad. Así que no necesitareis el coche para nada dentro de Santander. Otro tema distinto sería moverse por el resto de la región. En general la región está mal comunicada por lo que el coche se convierte en una pieza fundamental.

Si no dispones de vehículo privado siempre puedes recurrir al alquiler barato que ofrece la comodidad y libertad para llevar tu viaje a otro nivel!

DÓNDE DORMIR EN SANTANDER

Respecto al tema económico, Santander nos sorprendió gratamente por ser una ciudad con precios, en general, bastante razonables. De hecho, podríamos considerarla más barata que ciudades vecinas como Pamplona, Bilbao y por supuesto San Sebastián, que se lleva el premio a la ciudad más pija del Norte de España.

Fuera de la temporada de verano no resulta difícil encontrar habitaciones dobles por menos de 50€ en Airbnb o Booking. Con pocos lujos pero efectivas si lo único que queremos es un lugar dónde dormir.

Si prefieres mayor calidad, el precio subirá alrededor de los 80€ la noche, lo que tampoco es abusivo para una ciudad de este tamaño y categoría.

La zona de la plaza del Ayuntamiento y alrededores es perfecta para buscar alojamiento, ya que se encuentra completamente llena de pisos Airbnb, hostales y hoteles, por lo que hay ofertas para todos los gustos! Se trata de una bonita y céntrica ubicación que se encuentra a menos de 10 minutos a pie de la zona de bares y fiesta de la ciudad, localizada alrededor de la Plaza Cañadío y a lo largo del Paseo de Pereda. Sin duda la zona centro es nuestra recomendación en esta ciudad.

También es posible encontrar alojamientos algo más baratos en barrios periféricos como Ciudad Jardín, pero sinceramente no creemos que merezca la pena, porque los 10€ que te puedes ahorrar, los perderás en tiempo e incluso billetes de autobús.

ACTIVIDADES PARA VER SANTANDER SIN PERDERTE NADA

Os dejamos algunas actividades como las que nosotros hicimos para aprovechar al máximo vuestros días en el Santander.

Además si reserváis desde estos enlaces estaréis colaborando en el mantenimiento de nuestra web sin que os cueste nada. Agradecemos todo vuestro apoyo 🙂

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