EL MEJOR BALNEARIO DE BUDAPEST

Podemos decir que Hungría es el país de las aguas termales, ya que su capital, Budapest, cuenta con más de 120 fuentes termales. Esta es la razón por la que tienen tantísimos balneario.

El Balneario de Széchenyi es el baño termal más conocido de Budapest. Seguro que has visto mil fotos de estas piscinas al aire libre desprendiendo una cantidad de vapor inmensa! Por si no lo has visto, aquí tienes una 🙂

Este balneario es el más grande de Europa y cuenta con 18 piscinas tanto exteriores como interiores. Lo más espectacular es visitarlo en invierno, cuando la temperatura al aire libre ronda los cero grados centígrados y el agua alcanza más de 30. El contraste de temperatura es brutal!

Si estas organizando tu viaje a Budapest tienes que reservar un día para visitar estos baños. Nosotros recomendamos dejarlo para el final de tu viaje y así descansar de las largas caminatas por la ciudad en las tranquilas aguas medicinales.

COMO LLEGAR A LOS BAÑOS TERMALES

Si te alojas en el centro de la ciudad, que será lo más común, tendrás que coger la línea amarilla -M1- del metro y bajar en Széchenyi Bath, que conduce directamente a la puerta de entrada a los baños.

Nosotros aprovechamos para bajarnos en la parada anterior, Hősök tere, que sale a la Plaza de los Héroes, una de las plazas más importante de Budapest. Aquí se encuentran las 7 estatuas que conmemoran a las 7 tribus que fundaron Hungría.

Situándonos de frente a las esculturas, encontramos a la derecha el Museo de Bellas Artes, uno de los mejores museos de Budapest. De hecho todo este conjunto fue proclamado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2002.

Cruzando la plaza encontrarás el puente sobre el Városligeti Műjégpálya, un lago que en invierno se congela y sirve de pista de patinaje! En verano, constituye un área de esparcimiento para los habitantes de la ciudad. En esta época del año, el lago es navegable con barcas de alquiler y en sus orillas dispone de amplias zonas verdes para tomar el sol o hacer un picnic.

Como nosotros estuvimos en febrero, el agua estaba completamente helada y habían montado una pista de patinaje bastante grande, que estaba repleta de niños y algunos no tan niños disfrutando del patinaje sobre hielo. Una deporte muy seguido en esta zona de Europa 😊

En la zona Este del lago encontramos el Castillo de Vajdahunyad, una construcción bastante curiosa que intenta imitar al Castillo de Hunyad, en Transilvania, Rumania. Aunque, si te fijas bien, podrás apreciar que la construcción está formada por varios edificios que agrupan diferentes estilos arquitectónicos, como el gótico, barroco, románico o renancentista.

En el interior del castillo barroco puedes visitar el Museo de la Agricultura y acceder a las dos torres principales. El coste de la entrada es de 5€ y desde allí tendrás una buena panorámica de todo el parque. Una vez aquí, estarás a tan solo dos minutos del Balneario!

HISTORIA DE LOS BAÑOS

Los baños termales de Széchenyi fueron los primeros en construirse en la ciudad de Pest, entre 1903 y 1913. Como explicamos en el post de Budapest, esta ciudad es el resultado de la unión de dos ciudades previas, Buda y Pest, si quieres saber un poco más visita el post de Hungría.

La cultura de baños en aguas termales tiene su origen en la época de los celtas y los romanos. Siglos más tarde, los turcos, otros expertos en baños, supieron aprovechar estos manantiales que brotaban a la superficie desde más de 1.200 metros de profundidad, dando aguas con temperaturas superiores a los 70ºC.

El balneario de Széchenyi se encuentra dentro de un edificio de estilo neobarroco y su nombre hace honor al político y escritor húngaro, Esteban Széchenyi. Este personaje de la nobleza fue apodado «el más grande de los húngaros», tanto por sus hazañas militares, como por su filantropía y defensa de la cultura y del pueblo húngaro. De hecho, fundó la Academia Húngara de las Ciencias. Todo un crack el señor Széchenyi.

QUÉ LLEVAR A LOS BAÑOS TERMALES

Con la entrada básica te entregan una pulsera que te dará acceso a los baños tras atravesar unos tornos. Una vez dentro bajarás unas escaleras de caracol que te llevaran a unos vestuarios comunes dónde podrás escoger una taquilla para dejar tu mochila. La taquilla se abre y se cierra con el magnetismo de tu pulsera. Por cierto, recuerda bien el número de la taquilla porque a la vuelta todas te parecerán la misma! 🙂

¿QUÉ DEBO LLEVAR?

Lo imprescindible es el bañador, unas chanclas, una la toalla y nada más. No es obligatorio llevar gorro a excepción de la piscina de natación. Si se te ha olvidado en casa el equipamiento no te preocupes, porque allí podrás alquilarlo, aunque eso sí, no es muy económico. La toalla cuesta 6€ y tendrás que dejar un depósito de otros 6€. Las chanclas tendrás que comprarlas porque no permiten alquilarlas por cuestiones de higiene y el bañador sale alrededor de 10€ + 10€ de depósito. Así que, por el bien de tu bolsillo, intenta no olvidar nada 😊

Ahh!!! y no olvides tu cámara. La necesitarás para sacar unas fotos increíbles tanto de las piscinas exteriores como de las instalaciones interiores. Además en el exterior hay unas taquillas para guardarla por 1€, lo que está bastante bien.

Si tienes pensado pasar el día allí, que es lo recomendable, puedes llevarte un par de bocadillos para comértelos en las piscinas exteriores. Hay una cafetería en las instalaciones pero realmente no merece mucho la pena…

Una vez hayas dejado tus cosas en la taquilla y tengas el bañador puesto, estarás listo para entrar en remojo!

PRECIO DE LAS ENTRADAS

El precio de la entrada básica cuesta alrededor de 18€. Esta sería la entrada más económica e incluye taquilla y vestuario comunes. Si quieres entrada VIP con la que dispondrás de vestuario privado, el precio aumenta a 20€. La verdad es que no es un precio muy caro si tenemos en cuenta que puedes estar allí desde las 6:00 de la mañana hasta las 22:00 de la noche! 🙂

Además no es necesario comprar las entradas con antelación, en los propios baños puedes sacar los tickets que os hemos comentado. Y si quieres experiencias más exclusivas, se ofrecen paquetes de diferentes precios que incluyen hasta baños en cerveza por 50€ por persona! Una experiencia inolvidable pero no apta para el bolsillo LOW COST.

Consejo de calidad: Si vas entre semana la entrada te costará 2€ más barata.

PISCINAS Y TEMPERATURAS

El balneario consta de 3 piscinas exteriores y 15 cubiertas, todas ellas llenas de aguas medicinales. Las aguas provienen de dos pozos de más de 1.000 metros de profundidad, de los que brotan aguas termales a una temperatura que supera los 70ºC.

Además, estas aguas son ricas en compuestos químicos como el sulfato de calcio, el magnesio, el bicarbonato, el flúor y el ácido metabórico. Esto las convierten en un excelente tratamiento para enfermedades degenerativas de las articulaciones, inflamaciones y todo lo relativo a enfermedades de los huesos.

Cada una de las 18 piscinas presenta una temperatura que varía entre los 20ºC y los 38ºC. Os aseguramos que aunque no parezca mucha diferencia el cuerpo lo nota, y mucho! A 20ºC te hielas y a 38ºC acabas sudando, literalmente! 🙂

De hecho no se recomienda estar más de media hora en las piscinas con temperaturas superiores a 36ºC porque te puede acabar dando fiebre…

El interior del edificio es un laberinto con 15 piscinas y 10 saunas y cabinas de vapor que, según la afluencia de público, puede llegar a ser un poco agobiante…

Nosotros fuimos un día entre semana en el mes de febrero y la verdad es que no había mucha gente en el balneario. Aun así, no se puede considerar un espacio demasiado tranquilo, ya que los bañistas entran y salen de las piscinas constantemente.

Os recomendamos no iros de allí sin probar las saunas, algunas de las cuales alcanzan los 70ºC de temperatura! Con ese calor y un 100% de humedad, producen tal sensación de ahogo que no pasamos ni dos minutos en ninguna de ellas… 🙂 Se ve que la sauna no es nuestro fuerte!

Como era invierno, en la zona cubierta había bastante más gente que afuera. Si a eso le sumamos que en la zona interior el vapor y el olor mineral de las aguas termales creaban una sensación un tanto agobiante, decidimos pasar la mayor parte del día en las piscinas exteriores. Sin duda las mejores del balneario, bajo nuestro punto de vista!

Es una maravilla tener la cara helada y el cuerpo a 38 grados! Pero lo que realmente tiene que ser un auténtico espectáculo, es que te nieve en la cabeza mientras te bañas en el agua súper calentita de estas piscinas exteriores… 😊

Por suerte o por desgracia cuando visitamos Budapest hacía unos 10ºC, por lo que nos perdimos esta experiencia!

En cualquier caso, pasarte un día entero a remojo es una sensación increíble que te hace salir de allí como nueva y que remendamos a cualquiera que visite la capital húngara!

AQUÍ TE DEJAMOS ALGUNOS TOUR POR BALNEARIOS

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