DESCUBRE EL BARRIO DE PEST

Pest es el área de la ciudad situada al este del Danubio, constituye la mayor parte de la extensión de Budapest y alberga casi dos terceras partes de su población.

Para descubrir los secretos de esta parte de la ciudad, os recomendamos contratar alguno de los tours que recorren la zona. Nosotros reservamos por Civitatis un freetour que recorría los puntos claves de Pest y con el que aprendimos un montón de historia y datos curiosos! Sin duda fue una elección acertada que no os podéis perder.

Por si no sabéis cómo funcionan los «freetour», tened en cuenta que realmente no son tan «free» como su nombre indica. 😊

Al final de la ruta, según os haya parecido la explicación del guía, le deberías dar una «propina» que, dependiendo del nivel de vida del país, ronda entre 5€ y 10€ por persona. En teoría, incluso podrías no darle nada, pero es un gesto bastante feo que se debería evitar.

EL PARLAMENTO DE BUDAPEST

El freetour a pie por el barrio de Pest comenzó en el Parlamento, el edificio más grande de toda Hungría y el tercer parlamento más grande de todo el mundo, tras el de Rumanía y la Casa Rosada en Argentina.

Tras la unión de las dos ciudades, Buda y Pest, en 1873, el gobierno húngaro mandó construir un nuevo Parlamento Nacional que fue levantado entre los años 1884 y 1902 en la Plaza Kossuth. El edificio, de estilo neogótico, se ubica a los pies del río Danubio y mide 96 metros de altura.

Esta cifra no es casualidad, y hace referencia al año 896, momento en que fue fundado el imperio Húngaro. Así que los dirigentes quitaron el 8 y se quedaron con el 96 para determinar la altura del edificio. Parece que construir un parlamento de 896 metros les pareció excesivo para la época… 🙂

Por cierto, años más tarde prohibieron en la ciudad la construcción de edificios mayores a esta altura.

En la misma Plaza Kossuth, justo enfrente del Parlamento, podréis ver otros dos edificios impresionantes, que curiosamente son los dos proyectos que quedaron finalistas junto al ganador, en el concurso celebrado en 1884. Los húngaros iban tan sobrados para la época que decidieron construir los tres proyectos y evitarse tener que elegir sólo uno! 🙂

Actualmente, uno de ellos alberga el Museo Etnográfico y el otro es la sede del Ministerio de Agricultura.

Hay visitas guiadas al interior del Parlamento que rondan los 10€. Si tenéis intención de visitarlo os recomendamos que saquéis las entradas con antelación por su web, ya que suelen agotarse muy pronto. Aquí os dejamos la WEB https://www.parlament.hu/

MONUMENTO DE LOS ZAPATOS

Caminando por la orilla del río a las espaldas del Parlamento, encontrarás el Monumento de los Zapatos. Este mausoleo con figuras de calzado hechas en bronce se creó en 2005, para conmemorar a los judíos asesinados durante el Holocausto en la ciudad.

La guía del freetour, una chica gallega muy simpática, nos contó que este punto del Danubio fue convertido en un lugar de extermino por parte de los nazis, de ahí la ubicación del monumento.

La manera de proceder era especialmente horrible. Al parecer, formaban grupos de unos diez judíos atándolos con alambre y les hacían descalzarse. Una vez despojados de sus zapatos, lo único de mínimo valor que aún tenían, disparaban al primero y al último y les empujaban al río, con lo que morían todos ahogados en las gélidas aguas del Danubio.

Tal era el extremismo y odio nazi hacia el pueblo judío, que consideraban que no merecían ni una bala para morir. Una auténtica masacre que hoy día es recordada con flores y velas en el interior de estos zapatos de bronce.

Un monumento que no podrás evitar que te ponga la piel de gallina.

LA PLAZA DE LA LIBERTAD

Unos metros hacia el interior de Pest encontramos la Plaza de la Libertad, que alberga dos majestuosos edificios: La sede de la Televisión Nacional húngara y el Banco Nacional de Hungría. Junto a ellos, esta plaza tiene además otros dos puntos que no te puedes perder!

En el centro de la plaza se levanta el primero de ellos, un obelisco que es el único monumento dedicado al pasado soviético que queda aún en pie en la ciudad de Budapest. Por cierto, quisieron quitarlo en varias ocasiones y, según cuentan las malas lenguas, llegaron serias amenazas directamente desde Moscú que les obligó a recapacitar. Curiosamente, justo al lado se encuentra hoy día la embajada estadounidense. Caprichos del destino… 🙂

El segundo punto de interés se sitúa al final de la plaza, el Memorial a las Víctimas de la Invasión Alemana. Un monumento en contra del fascismo que ha generado mucha controversia y críticas en la ciudad desde el mismo momento de su inauguración.

El monumento consta de la figura de un águila alemana atacando despiadadamente a un inocente arcángel San Gabriel, que representa al reino de Hungría.

El mensaje de fondo viene a insinuar que los crueles alemanes invadieron y sometieron a Hungría, cuando la historia real nos dice que los húngaros no eran tan inocentes como muestra la simbología del memorial. De hecho, lo cierto es que Hungría abrió alegremente sus puertas al nazismo y gran parte del país veía con buenos ojos las atrocidades nazis o, como mínimo, miraba hacia otro lado. La polémica está servida…

Además el monumento fue instalado a media noche, para impedir que los vecinos se revelaran, pero aun así, no pudieron evitar que a la mañana siguiente cientos de manifestantes defendieran su retirada.

En oposición, gente espontánea y descendientes del pueblo judío masacrado, crearon delante otro monumento compuesto por alambre de espino en recuerdo a los campos de concentración. En él hay colgadas fotografías y recuerdos de familias que fueron víctimas del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, una catástrofe que dejó una profunda huella en esta zona de Centroeuropa.

LA BASÍLICA DE SAN ESTEBAN

Muy cerca de la plaza de la Libertad encontramos la Basílica de San Esteban que, con sus 87 metros de altura, es la iglesia más grande del país y el segundo edificio más alto de Budapest. De hecho, si le sumamos su cúpula, alcanza los 96 metros, igualando al Parlamento, .

Esteban I fue el primer rey de Hungría y dedicó gran parte de su vida a evangelizar a golpe de espada, lo que le hizo ganarse a pulso el título de Santo. Curiosamente él no era católico en un inicio pero se convirtió tras una revelación! Cosas que pasaban antes…

Hoy día San Esteban es el patrón de la ciudad y existe gran culto a su figura. Incluso se conserva la reliquia de su mano derecha, conocida como la «Santa Diestra», con la que repartía evangelio a diestra y siniestra, y nunca mejor dicho… 🙂

Si quieres ver la mano momificada de San Esteban, puedes hacerlo en el interior de la Basílica por el módico precio de 1€. Como dato curioso, aquí yacen también los restos mortales de uno de los jugadores de fútbol más importante de la historia de Hungría y del fútbol mundial, Ferenc Puskás, que gozó de gran éxito como jugador del Real Madrid. Fue en Madrid dónde se ganó su apodo de «Cañoncito Pum» por los misiles que lanzaba con su pierna zurda.

Pocos metros delante de la Basílica tienes una parada obligada en la estatua en homenaje a un policía del siglo XIX. Realmente el tipo tiene aspecto de buena persona, y es conocido como «Fat Policemen», lo que podríamos traducir cariñosamente como «policía rechoncho».

La superstición dice que tocar el bigote y la barriga de este señor trae buena suerte. Además, cuenta la leyenda que el policía era una amante de la buena vida, la comida y las mujeres, de ahí su gesto feliz y su barriga pronunciada… 😊

EL BARRIO JUDÍO DE BUDAPEST

Desde la Basílica de San Esteban podemos dar un paseo hasta el barrio judío, en cuya entrada encontrarás la Estatua de Isabel Amelia Eugenia de Baviera, más conocida como Sissi Emperatriz.

La que fuera reina consorte de Hungría es muy querida aún en el país, gracias al apoyo que ofreció a este pueblo en sus continuos enfrentamientos con la vecina Austria. Además, durante un tiempo estableció su residencia a pocos kilómetros de Budapest, llegando incluso a aprender húngaro, uno de los idiomas más difíciles del mundo!

Volviendo al tema del barrio judío, es importante destacar que la comunidad judía de Budapest era una de las más integradas de toda Europa. Sin embargo, esto no evitó que durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes entraron en el país, los judíos se vieran obligados a confinarse en su barrio para evitar ser asesinados o deportados.

A pesar de ello, el partido fascista, que en esa época gobernaba en Hungría, mandó crear un censo para inventariar el lugar de residencia de los 200.000 judíos que habitaban en la ciudad, con el objetivo de facilitar al partido nazi su localización y exterminio. Quizás poco a poco vayamos entendiendo mejor la polémica generada por el Memorial a las Víctimas de la Invasión Alemana de la Plaza de la Libertad

La entrada al barrio judío está presidida por la Gran Sinagoga que, con un aforo de 3.000 personas, es la segunda más grande del mundo, por detrás de la Sinagoga de Jerusalén.

En la parte posterior de la Sinagoga llama la atención una cascada de metal pulido y brillante, que se conoce como El Árbol de la Vida, en cuyas hojas están grabados los nombres de los judíos que murieron en la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Un mausoleo que rinde homenaje a las víctimas judías del holocausto nazi.

De hecho, El Árbol de la Vida, se erige sobre un «pequeño» cementerio judío situado en el patio trasero de la Sinagoga. Algo muy poco habitual, porque la religión judía prohíbe los enterramientos junto a sus edificios religiosos.

Sin embargo, durante el duro invierno de 1944, a los judíos prisioneros en el gueto no les quedó más remedio que improvisar, ya que no tenían donde dar sepultura a los más de 2.000 hombres, mujeres y niños que murieron víctimas del hambre y el frío en el campo de concentración en que se había convertido el barrio judío.

Hoy día, los descendientes de aquel exterminio siguen poniendo piedras en lugar de flores alrededor de las tumbas de sus antepasados, ya que la cultura judía prefiere la inmortalidad de las piedras a la fugacidad de las flores

Justo detrás encontramos también el Museo Judío, que cuenta con una gran colección de objetos de la comunidad judía que merece la pena visitar. 

La visita al barrio judío es un paseo lleno de emoción que nos recuerda lo cerca de la barbarie que se sitúa habitualmente el ser humano. Un paseo por un triste capítulo de la historia de Europa, que esperamos no vuelva a repetirse jamás.

Con la visita al barrio judío cerramos nuestra ruta por Pest, si quieres saber el presupuesto completo así como dónde dormir, comer y salir de fiesta en tu visita a Budapest, no te pierdas nuestro post: dos días en Budapest.

AQUÍ OS DEJAMOS LOS TOUR POR BUDAPEST

También te puede interesar: