DESCUBRE ROSES

Roses es una pequeña ciudad de unos 20.000 habitantes situada en la zona norte de la Costa Brava, principalmente dedicada al turismo. Aún así, su pequeño tamaño hace que no se encuentre masificada por lo que es un buen destino si buscas tranquilidad y relax.

Además debido a su posición se trata de un buen punto base desde el que explorar la parte más nororiental de la Península Ibérica. Desde aquí podremos visitar algunas de las mejores playas de la Costa Brava y lugares tan interesantes como Cadaqués o el Cap de Creus.

DÓNDE COMER EN ROSES

En general, la comida está muy enfocada al turismo, hay mucho restaurante de paella, tapas, pizza, hamburguesa y «spanish food» TODO EN UNO!

Normalmente cuando vemos eso, nuestro pulso se acelera, empezamos a sudar y nos preparamos para HUIR! 🙂

Nuestro lema viajero es: Huye lo más rápido y lejos que puedas de estos establecimientos! Salvo raras excepciones, no te aportarán nada nuevo y además te van a costar lo mismo que ir a un sitio mejor.

Al estar a 30 kms de Francia hay mucho turismo procedente del país vecino, lo que es bueno para los establecimientos de la zona y malo para el bolsillo del españolito de a pie…

En general los precios no son baratos, es difícil comer por menos de 25€. Sin embargo, aún puedes encontrar algunos bares y restaurantes típicos, más enfocados a la «gente del pueblo» dónde se puede comer y beber bien y a buen precio. Ejemplos de ello son el Bar Ángel o el bar La Blanca, en pleno centro histórico del municipio. Aquí podrás cenar de tapeo por unos 15€ por persona, lo que no está nada mal para el precio medio del pueblo.

DÓNDE DORMIR EN ROSES

Desde el punto de vista del alojamiento los precios tampoco son muy baratos, especialmente en temporada de verano. Podemos dividir la ciudad en dos zonas. Por un lado se encuentra la zona más cercana al mar y de acceso directo a la playa compuesta por el casco antiguo y por algunos barrios colindantes totalmente enfocados al turismo. Por el otro encontramos las urbanizaciones residenciales situadas en las montañas que rodean la población. En esta zona se pueden encontrar lugares muy interesantes para pernoctar, muchos de los cuales disponen de piscina comunitaria y unas vistas espectaculares de la Bahía de Roses.

Como comentamos, en esta segunda zona existen alquileres de Airbnb bastante buenos y asequibles, pero ten en cuenta que el paseo hasta la playa tiene su miga! Sobre todo el viaje de vuelta, cansado y con una cuesta de kilómetro y medio que se te puede hacer bastante largo… Ahí te das cuenta del por qué del descuento! 🙂 Otra opción sería bajar en coche pero no es para nada recomendable porque perderás el día buscando aparcamiento.

Aún así, nuestra recomendación, si te gusta caminar, es que te alojes en alguna de estas urbanizaciones de la montaña del Puig Rom. Especialmente si encuentras un apartamento con vistas a la Bahía de Roses. El desnivel de más de 200 metros y la cercanía al pueblo harán que te deleites con unas vistas espectaculares de Roses y de gran parte de la Costa Brava.

Nosotros reservamos la semana de Sant Joan (24 de junio) por Airbnb este apartamento por 60€ la noche para 4 personas, un precio maravilloso para un apartamento que fue realmente una elección acertada.

Cualquier alojamiento en el pueblo estaría bien pero no aporta el valor adicional de esta recomendación que contaba con piscina, barbacoa, dos habitaciones y una cocina bastante bien equipada!

EMPURIABRAVA

A 5 kilómetros de Roses se encuentra el pequeño pueblo de Empuriabrava, la Venecia de Cataluña! Un pueblo donde la gente aparca el yate en la puerta de casa… Se huele la pasta desde lejos y no estamos hablando de comida precisamente 🙂

Empuriabrava es un lugar curioso de ver pero ya os decimos que no tiene para más de una hora. Quizás lo más interesante es su oferta de ocio nocturno. El municipio dispone de varios establecimientos entre los que destaca la discoteca Pasarel·la, una discoteca bastante grande a la entrada del pueblo que consta de dos plantas más terraza. Ojo, no te cobran entrada pero te obligan a un consumo mínimo de 16€.

A la entrada te dan una tarjeta que te cambian en la barra por el pase de salida cuando te hayas gastado un mínimo de 16€, si pierdes ese pase tienes que pagar 16€ en la puerta para salir o te quedas allí encerrado FOREVER! 🙂 Por lo que mucho ojo porque la broma de perder la tarjetita puede salirte cara.

El ambiente es, cuanto menos peculiar: turistas, pijos de los yates y canis del entorno se reúnen, juntos pero no revueltos, en un éxtasis etílico sin precedentes. Si quieres PARTY HARD este es tu sitio!

En cuanto a comida y alojamiento recomendamos que te centres en Roses que tiene una mayor oferta para ambas actividades.

DESCUBRE CADAQUÉS

A 17 kms al norte de Roses, por la carretera más sinuosa que hayáis visto nunca, se encuentra el pequeño pueblo de Cadaqués, famoso por su belleza y por haber sido lugar de residencia del emblemático artista surrealista Salvador Dalí.

Se trata de un pequeño pueblo de origen pesquero enclavado en mitad de la nada y completamente rodeado de montañas y acantilados. Sus aguas cristalinas y la infinidad de pequeñas calas que rodean el pueblo, lo convierten en un paraíso terrenal. De hecho está catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España.

Sin lugar a duda, merece la pena hacer una visita a este encantador municipio catalán para deleitarnos con las estampas que nos regala a la vuelta de cada esquina.

Además, la casa museo de Salvador Dalí es otro argumento más que ofrece, por si aún no estás del todo convencido! Como todo buen paraíso que se precie se trata de un pueblo pequeño y caro tanto para comer como para alojarse por lo que volvemos a recomendar Roses como base de operaciones 🙂

Si tu economía no está para tirar cohetes te recomendamos que hagas una visita de un día, tiempo suficiente para disfrutarlo sin caer en bancarrota.

Consejo de calidad: En el centro del pueblo, hay un pequeño supermercado por si necesitas provisiones, nuestra recomendación es comprar algo y dirigiros a alguna de las maravillosas calas que salpican este rincón del Mediterráneo, donde podréis comer tranquilamente disfrutando de las vistas y las aguas del paraíso.

Repón fuerzas porque la ruta continúa!

CÓMO LLEGAR AL CAP DE CREUS

A 8 kilómetros por una carretera prácticamente sin asfaltar, que más que una carretera es un camino de cabras, tenemos el acceso al Cap de Creus. Un lugar de alto interés geográfico y geológico.

Se trata de una formación rocosa que, en su punto más alto se eleva 672 metros sobre el nivel del mar, y que constituye el punto más oriental de la Península Ibérica.

Enhorabuena, has encontrado el fin del país! Agua por todas partes excepto por dónde has llegado 🙂

Realmente este macizo rocoso constituye el punto final de Los Pirineos, a partir de ahí se pierden bajo el Mar Mediterráneo. Su escaso suelo fértil, azotado por continuos temporales y fuertes vientos, impide el crecimiento de vegetación más allá de pastos y matorrales bajos, lo que unido a los fuertes desniveles, acantilados y formaciones rocosas, dan a esta zona un aspecto desértico único en Cataluña que no te dejará indiferente!

En el extremo más oriental del cabo, en una posición estratégica a 87 metros de altitud sobre el acantilado «Punta de la Esquena», se encuentra el faro del Cap de Creus.

Este faro es el más oriental de la península y el segundo más antiguo de Cataluña. Desde 1853 está iluminando una de las zonas más duras para la navegación de todo el Mediterráneo, continuamente azotada por los fuertes vientos de levante y tramontana, tal y como se llama en la zona al viento frío procedente del Norte.

Al faro puede accederse en vehículo, pero te recomendamos que dejes el coche en un aparcamiento de tierra que hay unos 500 metros antes de coronar la cima y asciendas andando este último tramo por un sendero de tierra con vistas a los acantilados. Os aseguramos que es realmente espectacular! Además es más fácil encontrar aparcamiento aquí que en la parte de arriba.

Finalmente, y como colofón para los sentidos, una vez en el Faro del Cap de Creus te recomendamos que disfrutes de una merecida cerveza junto a unas tapas en el bar «Sa Freu» cuya desaliñada terraza, directamente sobre el acantilado te hará recordar para siempre este entorno mágico.

LAS PLAYAS DE LA COSTA BRAVA

La Costa Brava en naturaleza en estado puro! Montañas cubiertas de bosques y acantilados de roca se hunden bajo al mar Mediterráneo dando lugar a decenas de playas y calas paradisíacas.

Sinceramente nos parece que la Costa Brava es la zona con mayor cantidad de playas de calidad de España, de hecho puedes ir a cualquiera de ellas, que ninguna te defraudará. Incluso las playas de los núcleos urbanos, tienen un nivel de calidad de sus aguas y un grado de limpieza que es digno de admirar!

De arena dorada y agua cristalina las playas de la Costa Brava son un auténtico paraíso para el buceo y la pesca submarina, así que no olvides las gafas y las aletas! 🙂

Como decimos, es difícil seleccionar sólo un puñado de playas en esta zona porque todas tienen su encanto, pero si nos permitís unas recomendaciones pensamos que la Cala Santa Cristina entre Blanes y Lloret de Mar es una excelente opción y además muy representativa de la Costa Brava.

Se trata de una playa amplia encajada entre acantilados a la que se accede andando desde el parking que se encuentra en la zona superior de la montaña, junto a la ermita de Santa Cristina. El parking cuesta 7€ para coches y 3,50€ para motos y suele llenarse los fines de semana, por lo que recomendamos estar allí antes de las 11:00. Os garantizamos que os encantará!

Otras de las playas que no os podéis perder son las de Aiguafreda, Illa Roja o Sa Riera, en la zona de Begur, o las calas de la zona de Cala Salions, junto a Tossa de Mar.

Además hay también playas de calidad en la zona de Palamós, como la del Castell de Palamós, por donde pasa el camí de ronda, del que ya os hablaremos en otro post!

Por último, si queréis playas amplias dirigiros al Golfo de Roses, donde hay una línea de arena de casi 20 kilómetros de extensión que va desde Sant Martí d’Ampuries hasta el propio municipio de Roses.

Y si te han gustado esta playas no te pierdas la vecina provincia de Tarragona, descubre sus encantos y su playas de arena fina en nuestro post sobre La Costa Daurada!

CÓMO LLEGAR A LA COSTA BRAVA

Lo primero que hay que decir es que la Costa Brava no está del todo mal comunicada en transporte público, pero depende mucho de las zonas que quieras visitar. Los municipios suelen estar bien conectados por autobús, al menos en época estival, el resto del año las frecuencias bajan por lo que aumenta la dificultad de desplazamiento.

El problema llega cuando pretendemos acceder a las playas y calas más interesantes, que suelen estar alejadas de los núcleos urbanos. Para este propósito, el vehículo particular sería nuestro gran aliado. Sinceramente puedes olvidarte de recorrer el área con el máximo detalle si no es en este medio de transporte.

El coche o la moto te permitirán visitar el doble de lugares al evitar los tiempos muertos del transporte público. Por tanto, nosotros sin duda os recomendamos acceder en vehículo privado, lo que te permitirá gozar de la agilidad y libertad de movimientos que requiere esta visita.

Recuerda que si no dispones de vehículo particular o si llegas hasta Cataluña en tren o en avión siempre puedes alquilar un coche por un precio bastante razonable, algo de lo que estamos seguros que no te arrepentirás!

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