UNA VISITA A TERUEL

«Teruel Existe» es el lema promocional y reivindicativo de esta provincia aragonesa. Una provincia que por su situación geográfica, sus históricamente difíciles accesos y sus duras condiciones climatológicas se ha convertido a lo largo del tiempo en una región olvidada.

En consecuencia es una provincia poco conocida por parte del público general, pero no por ello deja de ofrecernos una gran variedad de lugares interesantes a visitar.

Teruel es una ciudad de poco más de 130.000 habitantes que es fácil de recorrer por su concentrado tamaño. El casco antiguo es realmente interesante destacando por la arquitectura de estilo mudéjar de gran parte de sus monumentos, verdadero emblema de esta ciudad. Este casco histórico fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1986.

QUÉ VER EN TERUEL

Quizás los principales puntos de interés de esta ciudad se centren en los ejemplos de la arquitectura mudéjar, entre los que podemos destacar varias construcciones.

                – La Torre del Salvador que data de principios del siglo XIV. Se trata de una construcción que actúa como torre y puerta de entrada a la ciudad. Por un precio simbólico se puede acceder a la torre desde cuya cima existen unas buenas vistas panorámicas de la ciudad. Junto a la torre del Salvador, se encuentra la Iglesia del homónima del siglo XVII.

                – La Catedral de Teruel, más concretamente conocida como Iglesia de Santa María de Mediavilla, constituye el monumento mudéjar más importante y emblemático de la ciudad. Es famosa por su techumbre mudéjar tallada en madera y declarada Patrimonio de la Humanidad.

                – La tercera pieza esencial de la arquitectura mudéjar es la Torre de San Martin, que se encuentra adosada a la iglesia homónima construida a principios del siglo XIV.

Junto a la Torre de San Martín se localiza el Portal de Daroca, un arco apuntado que da forma a una torre-puerta que constituyó una de las entradas a la ciudad en la época en la que Teruel se encontraba amurallada por cuestiones defensivas.

El Renacimiento tiene en Teruel una de las construcciones de ingeniería más relevantes de la Península, el Acueducto los Arcos o Traída de las Aguas. Este acueducto fue construido para mejorar el suministro de agua de la ciudad que, hasta entonces, dependía de una red de aljibes y pozos del siglo XIV.

Otro punto fundamental y mucho más reciente que los anteriores es la Escalinata del Óvalo que, desde su construcción en 1921 para comunicar el Casco Histórico de Teruel con la estación de ferrocarril, se ha convertido en uno de los monumentos más representativos de la ciudad.

Esta escalinata es famosa tanto por su belleza como por la escultura de Aniceto Marinas en referencia a la famosa leyenda de los Amantes de Teruel, una leyenda sobre el amor de dos jóvenes turolenses, Isabel de Segura y Juan Martínez de Marcilla (también identificado como Diego de Marcilla) separados por las clases sociales y la guerra que fue ampliamente representada en el teatro barroco.

Además, esta historia es mucho más que una leyenda, ya que puedes visitar las auténticas tumbas de los Amantes de Teruel en su Mausoleo, por el módico precio de 4€. Te aconsejamos que planifiques la visita porque cierran al mediodía de 14:00h a 16:00h.

Por último, si andamos por Teruel, tarde o temprano acabaremos pasando por la Plaza del Torico. Esta pequeña plaza en mitad del casco histórico de la ciudad alberga la conocida fuente del «Torico de Teruel», una fuente de 1858 con forma de columna en cuya zona superior se sitúa la estatua de un toro en miniatura con una estrella.

En su parte inferior cuatro caños, con forma de cabezas de toro liberan agua sobre la base de la fuente.

¿Y de dónde viene la pasión que hay en Teruel por el Torico?

La Fuente del Torico hace referencia a la historia de la fundación de Teruel. Según cuenta la leyenda, durante la Reconquista el rey Alfonso II fue avanzando posiciones hasta llegar a la zona de la actual provincia de Teruel.

Llegados a este punto dividió a sus tropas en dos, él seguiría avanzando para tomar la Tirwal musulmana dirigiéndose a las montañas de Prades, mientras que otros regimientos quedarían en posiciones defensivas en las llanuras de Cella con órdenes de no atacar. Sin embargo, estas tropas guiadas por un sueño premonitorio y desobedeciendo a su líder, rompieron su posición para seguir a un toro bravo guiado por una estrella.

El toro paró bajo una estrella justo donde hoy se encuentra la Plaza del Torico, los generales del rey interpretaron que justo ahí debería fundarse la nueva ciudad cristiana, por lo que lucharon hasta tomar la fortaleza y plantaron su estandarte en la plaza conquistada.

Esta plaza también es el epicentro de las «Fiestas del Ángel» que, cada año se celebran a lo largo del fin de semana más cercano al 10 de julio. Aquí se reúnen locales y turistas para ver y celebrar cómo se le coloca el famoso pañuelico en la estatua del torico por parte de la peña que ese año preside las fiestas.

La plaza está rodeada de soportales llenos de bares, cafeterías y restaurantes donde poder disfrutar del ambiente de la ciudad. Junto a esta plaza os recomendamos tomar unos pinchos en la vermutería Pura Cepa Vermú, situada en la calle Joaquín Costa, y que se caracteriza por servir más de 60 variedades distintas de vermú y unas tapas bastante sabrosas, todo alrededor de 4€ la tirada.

Y para llevarte un buen sabor de boca de Teruel, no olvides probar las trenzas mudéjares, un famoso postre de la ciudad elaborado a base de harina, nueces, pasas, yema y almendras.

Si te ha gustado Teruel no te pierdas nuestro post sobre Zaragoza, la capital aragonesa.

ACTIVIDADES EN TERUEL

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