¿Quieres conocer las mejores calas de San José en Almería?

La zona de San José concentra el mayor número de playas y calas increíbles por metro cuadrado de todo el Parque Natural del Cabo de Gata. Por esta razón merece una entrada a parte en la que os vamos a mostrar sus playas y calas desde una perspectiva única.

San José es un pequeño pueblo de pescadores, aunque ahora se encuentra principalmente enfocado al turismo, que ofrece un agradable paseo y múltiples bares y restaurantes donde parar a tomar algo.

Y lo que es aún más importante, también cuenta con un par de supermercados -al más puro estilo tiendecilla de barrio- algo que es de agradecer en el Cabo de Gata, porque cuesta trabajo encontrar sitios donde comprar comida por la zona.

Tened en cuenta que el Cabo de Gata está conformado por pueblos tan pequeños que sólo existen supermercados en algunas zonas muy puntuales. Por cierto, lo mismo ocurre con los cajeros automáticos, lo que es curioso si tenemos en cuenta que hay muchos sitios donde no aceptan tarjeta… Así que apuntaros una nota mental: Llevar siempre efectivo!

El pueblo de San José tiene una playa bastante bonita que no está nada mal para pasar un día tranquilo en modo «dominguero». Si estamos aquí es porque queremos disfrutar de arenales únicos, de calas y playas que no se puedan ver en ninguna otra parte de España, y eso es lo que vamos hacer!

¿Os suenan Los Genoveses, El Mónsul, o Cala Príncipe?

Playa de los Genoveses

La Playa de los Genoveses es la más grande de todo el área de San José, más de un kilómetro de arena gris y aguas cristalinas que hacen de ella un verdadero paraíso. Eso sí, cuidado al entrar porque hay bastantes rocas sueltas entre la arena que hacen mucho daño al pisarlas, lo decimos por experiencia! No es necesario llevar escarpines pero sí los ojos bien abiertos 😉

El acceso a esta playa y a todas las que se encuentran en dirección a la Playa del Mónsul se realiza desde el municipio de San José. Desde este pequeño pueblo parten autobuses, cuyo trayecto de ida y vuelta cuesta unos 3€ y hacen distintas paradas hasta llegar a la playa del Mónsul, lo que supone una manera cómoda y LOW COST de visitar estas playas.

Otra opción es acceder en coche, en cuyo caso tendrás que pagar 5€ a la entrada del camino para poder visitar cómodamente la zona en vehículo particular.

La verdad es que merece la pena porque las distancias son más grandes de lo que parece sobre Google Maps y el coche te permite moverte rápidamente de una playa a otra.

Sin embargo, como somos unos aventureros -y un poco inconscientes- nosotros probamos una tercera opción, que realmente casi nadie toma y sobre la que hay poco escrito: Decidimos hacer el recorrido de San José a la Playa del Mónsul a pie, lo que en pleno verano acabó convirtiéndose en una experiencia bastante dura… El calor era sofocante y el terreno tremendamente árido y escarpado, así que por momentos tenemos que confesar que nos arrepentimos un poco… 🙂

Sin embargo, recorrer a pie esta parte del Parque Natural aporta una visión única, porque pasas por todas y cada una de las calas que conforman este entorno único, algo que sólo puede hacerse si decides adentrarte al Parque andando.

Cala Príncipe

De la Playa de los Genoveses parte un estrecho sendero que asciende hasta el Mirador de los Genoveses, situado en la cima de una montaña, desde donde hay unas vistas bestiales!

Junto a él se encuentra la Cala de los Amarillos, llamada así por el color de las rocas que la rodean. Es una cala pequeña y de acceso casi imposible a través de un acantilado, por lo que decidimos disfrutarla a vista de pájaro y dejarla para cuando tengamos un yate 😉

Si continuamos ascendiendo el sendero en dirección Oeste, en unos 5 minutos llegamos a una bifurcación, cuya rama izquierda nos lleva a Cala Príncipe. El acceso a esta cala es bastante complicado, sobre todo si no llevas un buen calzado. Hay que decir que existen tramos de cierto peligro en los que un paso en falso te puede sacar de allí en helicóptero, así que no recomendamos el acceso si tienes mucho vértigo o si te sientes inseguro andando por terreno escarpado.

Sin embargo, a pesar de su complejo acceso -y seguramente gracias a esto mismo- tenemos que decir que Cala Príncipe fue una de las playas que más gustó de toda nuestra estancia en Almería. Su completo aislamiento la mantiene totalmente virgen y libre de masificación, por lo que darse un baño allí es la auténtica salud!

Por cierto, los pocos que llegan suelen aprovechar para bañarse en pelotas, lo cual hicimos nosotros también 🙂 Ya sabéis el refrán: Donde fueres hagas lo que vieres…

Para salir de aquella cala encajada entre dos grandes montañas podemos retroceder por donde hemos llegado, lo que sería deshacer gran parte del camino, así que lo mejor es ascender por un camino que sube casi vertical montaña arriba y que acaba desembocando al sendero inicial que traíamos, pero bastante más adelante de donde lo habíamos dejado. Es una subida dura y llena de arena y piedras sueltas, pero no es peligrosa, simplemente os recomendamos llevas zapatillas deportivas para evitar ir «derrapando» todo el rato.

Cala Chica del Barronal

Justo al coronar la ascensión de Cala Príncipe damos vistas a la siguiente maravilla del día, la Cala Chica del Barronal. Otra pequeña playa en mitad de la nada, totalmente aislada y libre de turismo.

Desde la cresta de la montaña vimos que apenas cuatro bañistas disfrutaban de este paraíso para ellos solos. En ese momento, sentimos bastante envidia y comenzamos a analizar si merecía la pena bajar de nuevo al agua por el camino de cabras que conduce a esta remota cala.

Llegados a este punto, tenemos que decir que desde la zona inferior de la Cala Chica del Barronal no es posible continuar hacia el resto de calas. Al menos es lo que dedujimos después de analizar Google Maps en profundidad. Quizás fuera posible avanzar justo por el filo de la costa a lo largo de la base de un acantilado hasta la siguiente cala, pero una vez allí nos dio la sensación de que continuar avanzando sería jugársela demasiado, por lo que la única opción era bajar y volver a subir por el mismo camino.

Tras barajar estas posibilidades, y aún con la lengua fuera del ascenso anterior, estimamos un tiempo mínimo de bajada y subida de hora y media, así que decidimos pasar por alto la tentación de pisar la Cala Chica.

En su lugar, continuamos avanzando por el sendero que traíamos y que, a partir de ahora, discurría rodeando la montaña del Berrocal dando vistas al interior.

Playa del Barronal y Cala Grande del Barronal

Es curioso, pero una vez que pierdes de vista el agua te das cuenta de que estás en mitad de un puñetero desierto. Aquello parece Breaking Bad. Sólo hay calor y polvo.

El sendero va descendiendo poco a poco por la ladera de la montaña para bordearla. Es ahí, donde las pocas plantas que sobreviven tienen todas púas, cuando te das cuenta de lo que realmente significa que en Almería hace calor…

El sendero es muy estrecho, en determinadas zonas casi se pierde, borrado por el escaso tránsito y la aridez del desierto. Además no está señalizado, por lo que continuar adelante se convierte por momentos en un acto de fe. Aún así, siempre va dando vista al camino principal en la lejanía por donde circulan coches con aire acondicionado y neveras repletas de cervezas heladas… Por lo que siempre te queda el consuelo de pensar que si no sales de allí, al menos existe cierta posibilidad de que alguien vea tu bañador amarillo fosforito y vengan a recuperar tu cadáver 🙂

Bueno esto último ha sido un poco exagero la verdad… Pero está claro que ese fue uno de los momentos en que nos arrepentimos de no haber ido en coche en plan señoritos!

Tras una hora recorriéndolo, el sendero acaba perdiéndose completamente en su parte final, al circular sobre dunas de arena fina entre multitud de plantas de aloe vera.

Este tramo está ya muy cercano a la «carretera» principal, por lo que a pesar de no existir sendero, tampoco tienes sensación de inseguridad ni de haberte extraviado.

Finalmente, campo a través llegamos al aparcamiento de la Playa del Barronal, desde donde parte un sendero que, ahora sí, nos conduce a la Playa del Barronal y, en un último tramo más escarpado acaba en la Cala Grande del Barronal. Pedazo de vuelta para acabar al lado de dónde habíamos empezado, pero al otro lado de la montaña!

Ambas son playas espectaculares, de arena clara y aguas cristalinas difíciles de describir con palabras. Tan solo os decimos que si tenéis oportunidad, las visitéis y juzguéis vosotros mismos!

Playa del Mónsul

Finalmente, a 5 minutos de la bifurcación que parte hacia la Playa del Barronal llegamos a nuestro destino, la Playa del Mónsul.

Ya no sabemos muy bien si fue por el esfuerzo que empleamos en alcanzarla, pero nos pareció una playa increíble que sin duda situamos en el Top 3 de las mejores playas de Almería!

La Playa el Mónsul se encuentra en pleno corazón del Parque Natural de Cabo de Gata y su acceso está muy controlado, por lo que presenta un nivel de conservación excepcional. Además, sus aguas cristalinas y la gran variedad de fauna acuática existente la convierten en un lugar idóneo para hacer snorkel.

Después de 5 horas caminando por el desierto llegamos destruidos, así que nos pegamos uno de los mejores baños que recordamos en todas nuestras vacaciones 🙂

Por cierto, esta playa también es famosa por su característica duna, una atracción para los valientes que van en coche y derrochan energía subiendo a su cima, desde dónde hay unas panorámicas excelentes. Nosotros ya habíamos caminado sobre arena bastante ese día, así que vimos en la distancia cómo subían algunos aventureros mientras disfrutábamos de nuestro merecido remojo.

Desde la Playa del Mónsul aún nos queda la Cala de la Media Luna y la Cala Chicré hasta llegar a Cala Carbón, pero estas las dejaremos para el próximo viaje… 😉

A partir de Cala Carbón toda la línea de costa presenta fuertes acantilados y pendientes que hacen prácticamente imposible descender al agua a pie, por lo que es un buen punto para ir pensando en dar la vuelta.

Llegados a este punto, seguramente estaréis destruidos y hartos de andar y aún queda todo el camino de vuelta… Pero hay un truco maestro que os tenemos que contar! Desde la playa del Mónsul tenéis la opción de tomar el autobús de vuelta a San José. Seguramente los 2€ mejor invertidos de nuestra vida! 😉

Por cierto, continuando el camino hacia el oeste acabaríamos coronando en el Mirador de Poniente, situado sobre Punta Negra. Si queréis saber más sobre este mirador y sobre el resto de las increíbles playas que nos ofrece la provincia de Almería, nos os perdáis nuestro post sobre las mejores Playas de Almería.

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