CÓMO VIAJAR 10 DÍAS POR CROACIA POR 800€

Como siempre decimos, según el dinero y las ganas de aventura que tengas podrás organizar tu viaje por Croacia de una u otra manera. En este post os explicaremos cómo disfrutar del país en modo LOW COST, y sin perderte nada!

Nosotros pasamos 10 días recorriendo el país, lo que incluyó la Isla de Hvar, una de las mejores islas de Croacia, Split, Zadar y Dubrovnik, la ciudad escenario de Juego de Tronos, para acabar en el Parque Nacional de las cataratas del Krka. Una ruta bastante completa por los puntos más emblemáticos de este país mediterráneo.

Para que os hagáis una idea del nivel de precios, os mostramos el presupuesto de nuestro viaje POR CROACIA en modo LOW COST.

1.- Los precios indicados corresponden al total gastado por persona durante todo el viaje.
2.-El presupuesto de vuelos incluye: vuelo de ida y vuelta Barcelona-Split.
3.- El presupuesto de alquiler de vehículos incluye: 10 días de coche, gastos de combustible y peajes.

Nuestra ruta por la Costa Dálmata, como se conoce a la costa mediterránea croata, nos tomó 10 días en los que tuvimos tiempo de visitar tres ciudades y una isla. Durante la planificación teníamos claras dos cosas:

  • La primera es que queríamos unos días de relax, tranquilidad y desconexión total, lo que en nuestra experiencia sólo se alcanza en una isla. Así que nos decantamos por la maravillosa Isla de Hvar, que además tiene fiesta muy top 🙂
  • La segunda es que Dubrovnik sería una parada obligatoria tanto por su belleza como porque somos un poco frikis y teníamos ganas de revivir en primera persona las mejores escenas de la magistral serie «Juego de Tronos».

Teniendo en cuenta esto planificamos un viaje que nos quedó bastante clavado tanto en tiempo como en precio. Si quieres descubrirlo no te pierdas este post!

Resumen de nuestro viaje a Croacia:

  • Fechas: del 2 al 11 de julio de 2017 (10 días, 9 noches)
  • Vuelo de IDA: Aeropuerto El Prat (Barcelona) – Aeropuerto Split.
  • Split: 2 días
  • Primer Desplazamiento interno: Ferry Puerto Split- Puerto Hvar
  • Hvar: 4 días
  • Segundo Desplazamiento interno: Puerto Hvar – Puerto Dubrovnik
  • Dubrovnik: 3 días
  • Tercer Desplazamiento interno: Dubrovnik centro- Zadar centro
  • Zadar: 1 día
  • Cuarto Desplazamiento interno: Zadar centro- Aeropuerto Split
  • Vuelo de VUELTA: Aeropuerto Split- Aeropuerto El Prat (Barcelona)
  • Medios de transporte: avión, barco y coche de alquiler
  • Gasto total: 800€ por persona

CÓMO LLEGAR Y MOVERSE POR CROACIA

Para volar a Croacia existen múltiples alternativas. Una de ellas sería volar directamente a la capital, Zagreb. El problema de esta opción es que la ciudad queda bastante mal situada y tampoco tiene grandes reclamos turísticos, por lo que nosotros decidimos dejarla para otra visita 🙂

Por tanto, era cuestión de buscar otro punto que estuviera situado más cerca de la zona que teníamos pensado explorar. En nuestro caso, desde España las conexiones más económicas nos llevaban hasta Split o Dubrovnik.

Como siempre os recomendamos que reservéis los billetes de avión cuanto antes, tan pronto hayas escogido las fechas para tu viaje, porque el precio asciende rápidamente a medida que se acerca la época veraniega.

Después de muchos días investigando, y teniendo en cuenta nuestras visitas obligadas, decidimos que la opción Low Cost sería volar a la ciudad de Split, el destino más barato desde Barcelona.

La ida y vuelta con Vueling desde Barcelona nos salió por 110€ por persona habiendo reservado en marzo para viajar en julio. Fue un precio bastante más económico que si volábamos a Split y volvíamos desde Dubrovnik, que era otra de las opciones contempladas.

Una vez allí, por 45€ tomamos un ferry con nuestro coche de alquiler, hacia la vecina isla de Hvar, donde pasamos 4 maravillosos días.

Tras explorar la isla volvimos a embarcar en otro ferry para atracar en la pequeña ciudad de Drvenik, donde pondríamos rumbo por carretera a Dubrovnik. Una vez visitada esta turística ciudad durante un par de días, volvimos a montarnos en el coche para atravesar el país en dirección norte y pasar 24 horas en Zadar, una de las ciudades más asoladas por la devastadora Guerra de los Balcanes.

Por último, nos dirigimos de vuelta a Split, ciudad de recogida y entrega de nuestro coche de alquiler, desde donde al día siguiente tomamos el vuelo de vuelta hacia Barcelona, poniendo punto y final a una de las mejores vacaciones que hemos vivido nunca!

La movilidad en transporte público dentro del país es mala en general. Quitando las principales ciudades, el resto del país está mal comunicado por tren o autobús, por lo que no es una opción muy recomendable.

Además teniendo 10 o 12 días para recorrer todo un país no hay un segundo que perder y precisamente, si por algo se suele caracterizar el transporte público, es por hacerte perder el tiempo. Algo que se evita con un vehículo privado, que además te permite llegar a los puntos más recónditos y menos explotados por la actividad turística, lo que te ofrece todo un mundo de posibilidades.

Para nosotros no hay duda de que en un viaje de estas características, en el que buscamos ver muchos puntos distantes entre sí, y algunos de ellos perdidos en medio de la naturaleza, merece la pena gastar un poco en un vehículo de alquiler a cambio de disfrutar cada minuto de la estancia en tu destino.

MONEDA DE CROACIA. LAS KUNAS

Es importante tener en cuenta que Croacia no forma parte de la Zona EURO, por lo que, a diferencia de muchos países europeos que disponen del Euro como su única divisa, Croacia aún tiene su moneda propia, «la Kuna» por lo que es importante habituarse a su uso tan pronto llegas al país.

Para mayor comodidad os recomendamos llevar una tarjeta que permita pagar en los establecimientos y sacar efectivo de cajeros sin comisiones y aplicando el mejor cambio del mercado. Una excelente opción entre las diversas que existen en el mercado es la tarjeta BNEXT que tiene tres ventajas principales:

  1. Te aplica SIEMPRE el tipo de cambio oficial de los mercados internacionales.
  2. No cobra comisiones por pagar en divisa diferente a la de la tarjeta, ni por retirar hasta cierta cantidad de efectivo en cajeros automáticos.
  3. Aún cuando excedes los límites de retiradas gratuitas, las comisiones siguen siendo más bajas que las de cualquier banco tradicional.

Pensad que el cambio suele rondar las 7,50 Kunas por Euro y las casas de cambio de aquel país se suelen quedar con un «buen pellizco» pagando alrededor de un 5% menos, además los precios del cambio varían bastante dependiendo de las zonas.

Otro problema es que incluso hay áreas del país donde es difícil encontrar cambio a kunas, por lo que es importante llevar suficiente metálico, aunque sin excederse. Pongamos el número redondo de unas 1.000 Kunas en efectivo, unos 130€ al cambio, como cifra que es recomendable llevar encima por lo que pueda pasar. Tened en cuenta que el uso del pago con tarjeta no está tan extendido como en la Europa Occidental y muchos negocios exigirán el pago en efectivo, especialmente en zonas poco turísticas.

Consejo de calidad: Algunos comercios permiten el pago directamente en Euros pero a unos tipos de cambio abusivos, por lo que debes restringir  el uso del Euro a casos de extrema necesidad!

QUÉ VER EN SPLIT

Comenzamos nuestro viaje aterrizando en Split, la segunda ciudad más grande de Croacia y situada a orillas del Adriático.

Lo primero que hicimos antes de salir del aeropuerto fue alquilar un coche para recorrer todos los rincones que pudiéramos de este país durante nuestra estancia de 10 días. El vehículo, un Toyota Yaris bastante nuevo pero cortísimo de potencia -creo que no llegaba a 60CV- nos costó alrededor de 200€ precio final.

La opción más económica fue reservarlo con antelación por Internet con entrega y devolución en el aeropuerto de Split, otra de las razones por las que decidimos no tomar un vuelo de vuelta desde Dubrovnik, lo que encarecía unos 100€ el precio del alquiler. Con esta jugada nos ahorramos una pasta, eso sí, a costa de hacerle unos cuantos km al cochecillo 🙂

Si estáis pensando en alquilar un coche pasaros por este enlace donde encontraréis los mejores precios de la WEB.

Split, una de las ciudades mas turísticas de Croacia, se ubica en el centro de la costa dálmata y dispone de un aeropuerto que conecta con las principales plazas internacionales, especialmente las europeas. También cuenta con una terminal de ferrys que enlazan con una gran cantidad de islas del Adriático croata.

Aunque Split quizás no cuenta con la fama suficiente para situarse entre las principales ciudades turísticas europeas, realmente ofrece un rico patrimonio histórico y artístico que sin duda merece la pena visitar.

Si quieres saber más sobre dónde dormir, dónde comer y qué monumentos visitar, como el emblemático Palacio de Diocleciano, las famosas Puertas Aurea, Argentea y Férrea y el Templo de Júpiter, entre otros muchos lugares de interés, no dudes en pasarte por nuestro post sobre Split.

ISLA DE HVAR

Croacia es un país que cuenta con alrededor de 1.200 islas distribuidas a lo largo de sus 1.700 kilómetros de costa adriática, de las cuales tan sólo 66 se encuentran actualmente habitadas.

Nuestra segunda parada tuvo como protagonista la isla de Hvar, una isla pequeña, pero con infinidad de lugares por descubrir, lo que invita a recorrerla de cabo a rabo. Además ofrece una animada vida nocturna en primera línea de playa, por lo que es el lugar perfecto para los amantes de la fiesta, por algo la llaman La Ibiza del Adriático!

Junto a la fiesta nocturna, las tranquilas calas de aguas cristalinas situadas en entornos naturales poco alterados son el segundo símbolo de esta isla. Si quieres descubrir la isla de Hvar no te pierdas este post.

DUBROVNIK

Tras pasar unos días de sol y playa en la isla de Hvar pusimos rumbo a la ciudad amurallada de Dubrovnik, también conocida como «La Perla del Adriático«, que saltó a la fama internacional gracias a ser uno de las localizaciones de rodaje más repetidas en la archoconocida serie Juego de Tronos, «Game of Thrones», en su versión original.

Así que si eres un fanático de Juegos de Tronos y quieres revivir algunos de los escenarios más famosos de la serie, como El Desembarco del Rey o La Bahía de Aguas Negras, ésta es una visita obligada para ti, descúbrela en el post Dubrovnik fuera de serie.

No obstante, aunque no seas un fiel seguidor de la serie, la ciudad sin duda merece ser visitada, puesto que dispone de un patrimonio cultural increíblemente rico que no te dejará indiferente.

ZADAR

Para terminar nuestra ruta por Croacia, nos dirigimos de nuevo a la zona centro del país para visitar Zadar, una pequeña ciudad de unos 75.000 habitantes situada en la Costa Dálmata, a 160 kilómetros al norte de la ciudad de Split

A pesar de presentar un cierto aire de decadencia, o al menos esa es la sensación que nos dio durante el día que pasamos en ella, se trata de un lugar que sorprenderá al viajero más curioso, puesto que su apasionante pasado le ha dejado un patrimonio histórico y cultural que merece la pena visitar.

Además la ciudad cuenta con una obra realmente curiosa «El Saludo al Sol y el «Órgano del Mar«, si quieres descubrir qué es y cómo funciona pásate por nuestro post sobre Zadar.

PARQUE NATURAL KRKA

El bloche final lo pusimos visitando el Parque Nacional de las Cataratas del Krka, una zona natural de cascadas que se extiende sobre una superficie de más de 100 kilómetros cuadrados a lo largo del curso medio del Río Krka.

Aunque es menos extenso y conocido que su vecino, el Parque Nacional Lagos de Plitvice, realmente presentan un origen geológico, una vegetación y unos paisajes bastante similares, por lo que si vais un poco justos de tiempo os recomendamos visitar sólo uno de ellos.

Además, a diferencia de los Lagos de Plitvice, las cascadas del Krka tienen una zona abierta al baño, por lo que podrás disfrutar de un chapuzón en las cristalinas aguas del río Krka.

Te lo contamos todo en el post Parque Nacional de Krka.

QUÉ COMER EN CROACIA

Croacia es un país con una amplia influencia de las diversas culturas que se asentaron en la región a lo largo de los siglos.

Al estar situada justo enfrente de la costa este italiana, al otro lado del mar Adriático, Croacia fue uno de los territorios donde pronto se extendió el Imperio Romano y siglos más tarde la República de Venecia, de hecho gran parte de su población era de origen italiano durante el Renacimiento, lo que explica la influencia de los toques italianos en la comida de este país.

La cantidad de restaurantes italianos que hay repartidos por el país es bastante llamativa. Sin embargo, aunque la pasta y la pizza se sirven en cada esquina, la verdadera comida tradicional de Croacia tiene unas influencias mucho más diversas, desde españolas y griegas hasta húngaras, austriacas o turcas.

Al fin y al cabo ésta siempre ha sido una tierra deseada y codiciada por muchos pueblos que, como no podía ser de otra manera, han dejado su impronta en la gastronomía del país.

Un elemento de su cocina que nos puede resultar muy familiar a los españoles es el «kulen», un tipo de embutido que vendría a ser una mezcla entre la sobrada y el morcón español.

Otro plato con gran influencia latina y muy típico de la región de Dalmacia es la «pasticada» una guiso de ternera que se acompaña con pasta o ñoquis de patata que está muy bueno.

De influencia musulmana encontramos el «burek», un hojaldre relleno de queso fresco y espinacas que representó un porcentaje importante de nuestra dieta durante el tiempo que visitamos el país. Realmente lo vendían en casi cualquier puesto de comida rápida, panaderías y supermercados. Era muy barato, fácil de transportar y realmente sabroso, por lo que se convirtió en un elemento básico de nuestra alimentación!

El «cevapi» era otro de los platos que se servían en cualquier restaurante, básicamente se componía de una especie de salchichas elaboradas con carne picada y especias que se solía servir con un pan turco llamado «somun», similar al que se usa en los kebab. De hecho, esta comida tiene bastante parecido con el sabor del kebab turco o los gyros griegos.

Respecto al postre tienen varias tartas típicas compuestas por bizcocho y hojaldre, pero estando en verano nos decantamos por los helados italianos que vendían en cada esquina y ponían el punto de frescor a las altas temperaturas del país.

Consejo LOW COST: Puesto que gran parte de nuestro viaje se desarrolló en zonas de playa donde la oferta gastronómica era limitada, al llegar al país nos compramos una nevera que cada día llenábamos de hielo y elementos de primera necesidad: cerveza, agua, comida y sandía, con lo que conseguimos ahorrar bastante!

Lo de la sandía de Croacia no tenía nombre, vendían unas sandías rayadas enormes y ahuevadas como un balón de rugby que estaban deliciosas y eran ridículamente baratas, comíamos una media de 5 kilos de sandía al día, sin exagerar 🙂

En cuanto a las comidas preparadas, hay una cadena de supermercados llamados KONZUM que solían tener bastante variedad de comidas para llevar que preparaban diariamente, desde pasta a arroces, ensaladas e incluso pollos asados, sin olvidar los «burek» de queso y espinacas, por lo que había bastante donde elegir.

Nos funcionó tan bien la técnica de la nevera que la repetimos en nuestro viaje por las islas griegas 🙂 Por cierto, no te lo pierdas en nuestro post Por Grecia Low Cost.

DÓNDE DORMIR EN CROACIA

En relación al alojamiento hay que comenzar explicando un punto fundamental. Croacia es bastante turística por lo que dentro de la zona balcánica seguramente sea el país más caro donde alojarse.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que el nivel de vida del país es bastante más bajo que en los países de Europa Occidental, por poner un ejemplo sencillo, el salario medio anual de Croacia es de unos 13.500€ mientras que España casi lo duplica con más de 25.000€ al año.

El problema principal para los habitantes del país es que los precios en las ciudades turísticas están 100% enfocados al visitante extranjero, por lo que ni siquiera llegan a ser baratos para un español medio.

Aún así, es sencillo encontrar en Booking alojamientos con precios bajos enfocados en atraer quizás nacionalidades del este de Europa, con un poder adquisitivo menor, como Eslovenia, Serbia o Rumanía. Estamos hablando de unos 20€ por persona y noche, un precio que no estaría mal de no ser porque el estado de algunos de estos alojamientos puede llegar a ser bastante deplorable.

Podemos decir que en época estival es común que familias con viviendas grandes conviertan la planta superior o inferior de sus hogares en un hostal para hospedar a turistas. Le ponen un nombre con «gancho» del estilo «Villa Algo», lo suben a Booking y «palante», como se dice en mi tierra. 🙂

Suelen ser alojamientos que ofrecen baño compartido -o individual en los más «premium»- y acceso a cocina por si quieres cocinarte algo, lo que nos resultaba bastante útil sobre todo para los desayunos, ya que el resto del día comíamos fuera.

Algunas de estas residencias tienen muy buena relación calidad-precio, pero es cierto que algunas otras no cuentan con los requisitos de limpieza a los que podemos estar acostumbrados en la hostelería española. Tengamos en cuenta que las costumbres varían mucho de unos países y otros y Croacia presenta algunos detalles que nos pueden resultar llamativos, como la limpieza…

Nosotros nos alojamos en este tipo de hospedajes durante gran parte del recorrido y hubo de todo, desde Villa Jadranka en Hvar que fue un lugar maravilloso, hasta un cuchitril en Split de cuyo nombre no quiero acordarme donde pasamos una noche de calor infernal y cuyo baño -desafortunadamente privado- perdía un agua sospechosamente oscura 🙂

En cualquier caso, las experiencias que tuvimos en estos alojamientos fueron muy positivas tanto por la calidez de los anfitriones que intentan hacerte la estancia lo más agradable posible, como por la posibilidad de vivir una experiencia mucho más cercana a la realidad de la vida del país.

Al ser casas particulares reconvertidas en hostales de veraneo muchas no están del todo bien localizadas en Google Maps, por lo que es importante tener clara la dirección, algo que tampoco es tarea fácil teniendo en cuenta el idioma croata! 🙂

Además algunos anfitriones prácticamente sólo hablan croata, el inglés queda aún un poco lejos, por lo que la comunicación, o mejor dicho, los problemas de comunicación, dan lugar a situaciones bastantes graciosas!

Aún recordamos el día en el que un anfitrión alto y desaliñado nos ofreció a la llegada algo de beber, en croata por supuesto!  Tras intentarlo durante cinco minutos y ver que no entendíamos ni una palabra acabó por traernos a la habitación dos latas de cerveza de medio litro recién sacadas del congelador, momento en el que se nos dibujó una sonrisa de oreja a oreja que acabó con cualquier barrera comunicativa. Casi estamos diciéndole «hvala» -gracias en croata- hasta el día hoy 🙂 Ni inglés, ni chino, ni esperanto, la cerveza es el idioma universal!

No obstante, si eres aprensivo con los temas de limpieza, el orden y eres de los que disfrutan de ambientes con mayor comodidad, te recomendamos que no te la juegues y te busques un buen hotel con aire acondicionado porque os aseguramos que el verano en Croacia es muy caluroso!

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